3 de noviembre de 2009, 02:17 PM
Brasilia, 3 nov (EFE).- El Gobierno brasileño acotó hoy los cuatro temas en los que centrará su propuesta para la reducción de emisiones de gases contaminantes en la Conferencia del Clima de Copenhague (Dinamarca), pero aplazó la definición de metas concretas para una nueva reunión el próximo 14 de noviembre.
El consejo de ministros decidió centrar los esfuerzos de Brasil en detener la deforestación de la AmazonÃa y de otros ecosistemas y en reducir la generación de gases en las áreas de siderurgia, energÃa y agropecuaria, anunció la ministra de la Presidencia, Dilma Rousseff, en una rueda de prensa posterior al encuentro, que fue encabezado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
"Brasil está dispuesto a hacer esfuerzos para lograr un éxito en Copenhague y va a hacer su parte presentando una oferta con objetivos bien claros", afirmó Rousseff.
La única propuesta concreta ya decidida es la reducción de la deforestación en el bosque amazónico en un 80 por ciento hasta 2020, aunque se espera extender las metas de control de las tasas de destrucción a otros ecosistemas, como el bosque atlántico, el pantanal o la sabana.
Según los cálculos del Gobierno, la disminución de la deforestación en la AmazonÃa, principal fuente de emisiones contaminantes en Brasil, supondrÃa dejar de lanzar a la atmósfera 580 millones de toneladas de dióxido de carbono por año.
Las metas para los otros tres sectores aún no han sido definidas y puede que no se alcance a afinar un dato concreto, sino unas "lÃneas generales" que no impidan el desarrollo económico del paÃs.
El ministro de Medio Ambiente, Carlos Minc, explicó que, en la reunión de hoy, se manejaron diferentes situaciones, con escenarios de crecimiento económico de entre el 4% y el 6% anual de media.
La propuesta más ambiciosa fue la presentada por el Ministerio de Medio Ambiente, que propone una reducción de las emisiones en un 40%, con un crecimiento de la economÃa del 4%.
Minc reveló que, según este plan, la contribución de la agricultura deberÃa ser "fundamental" con acciones de manejo sostenible y recuperación de áreas degradadas.
El titular de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, incidió en que parte de las acciones de mitigación de emisiones van a depender de la financiación internacional, en especial en el capÃtulo del control de la deforestación.
El Banco Mundial ha calculado que los paÃses en desarrollo necesitarán 400.000 millones de dólares anuales para hacer frente al cambio climático y, hasta ahora, tan solo la Unión Europea se ha ofrecido a contribuir con 140.000 millones de dólares, apuntó.
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